Recabe información y clasifique el cuadro en función de las circunstancias en las que tuvo lugar el accidente.
AHOGAMIENTO: muerte por asfixia tras la inmersión en un líquido.
Ahogamiento seco: asfixia producida por el espasmo laríngeo desencadenado por el contacto con el agua.
Síndrome de hidrocución o de inmersión: muerte súbita secundaria a reacción parasimpática, tras la inmersión en agua fría, que puede estar favorecida por la ingesta de alcohol u otros tóxicos.
Ahogamiento húmedo: producido por la aspiración de líquido.
SEMIAHOGAMIENTO: ahogamiento en el que las víctimas sobreviven al menos 24h.
AHOGAMIENTO SECUNDARIO: aparición de un SDRA entre los 15 minutos y las 72 horas tras la inmersión, producido por lavado del surfactante alveolar (edema agudo de pulmón no cardiogénico, atelectasias, reducción de la compliance pulmonar, alteración relación ventilación-perfusión, alteración shunt intrapulmonar).
Considere a todo paciente que ha sufrido una inmersión con resultado de ahogamiento, como un posible paciente politraumatizado (trauma craneal y/o espinal) y con posibilidad de hipotermia.
Proceda al rescate de la víctima con especial cuidado en la inmovilización y estabilización vertebral, valorando el posible mecanismo lesional.
Recabe información sobre las movilizaciones previas de la victima. Reséñelo en el informe de asistencia.
Recabe información sobre circunstancias relacionadas con el ahogamiento: drogas consumidas, antecedentes de epilepsia, perdida de conocimiento previa, arritmia primaria.
Valoración inicial: ABCDE, con especial atención al mantenimiento de la vía aérea y al estado neurológico (deterioro provocado por la hipoxia y el edema cerebral).
Trate los ritmos de PCR o arritmias graves según procedimientos específicos.
En caso de paciente hipotérmico, trate la causa y prolongue la RCP hasta conseguir temperatura > 32ºC - 35ºC.
En el paciente ahogado es prioritario el realizar las ventilaciones de rescate y, posteriormente iniciar compresiones torácicas si estas no son efectivas.